Letra de Canción: Dias y flores


Si me levanto temprano,
fresco y curado,
claro y feliz,
y te digo: «voy al bosque
para aliviarme de ti»,
sabe que dentro tengo un tesoro
que me llega a la raíz.

Si luego vuelvo cargado
con muchas flores
(mucho color)
y te las pongo en la risa,
en la ternura, en la voz,
es que he mojado en flor mi camisa
para teñir su sudor.

Pero si un día me demoro, no te impacientes,
yo volveré más tarde.
Será que a la más profunda alegría
me habrá seguido la rabia ese día,
la rabia simple del hombre silvestre,
la rabia bomba, la rabia de muerte,
la rabia imperio asesino de niños,
la rabia se me ha podrido el cariño,
la rabia madre por dios tengo frío,
la rabia es mío, eso es mío, sólo mío,
la rabia bebo pero no me mojo,
la rabia miedo a perder el manojo,
la rabia hijo zapato de tierra,
la rabia dame o te hago la guerra,
la rabia todo tiene su momento,
la rabia el grito se lo lleva el viento,
la rabia el oro sobre la conciencia,
la rabia —coño— paciencia, paciencia.

La rabia es mi vocación.

Si hay días que vuelvo cansado,
sucio de tiempo,
sin para amor,
es que regreso del mundo,
no del bosque, no del sol.
En esos días,
compañera ponte alma nueva
para mi más bella flor.

Letra MP3 de Dias y flores

Por: Silvio Rodríguez


Silvio Rodríguez Domínguez, hijo de Argelia y Dagoberto, nació el 29 de noviembre de 1946 en el pueblo de San Antonio de Los Baños (Cuba). A los cinco años de nacer, su familia se trasladó a La Habana. A los siete recibió gratuitamente algunas clases de piano, gracias a Margarita Pérez Picó. Cuando el futuro cantautor contaba con diez años de edad, sus padres se divorciaron y la madre se lo llevó a él y a su hermana de regreso a su pueblo natal para retornar a La Habana en 1958, un mes antes del triunfo de la Revolución. En 1960 integra las filas de la asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR). En 1961 Silvio se inscribe en las milicias: la secundaria Carlos J Finlay. Participa en las campañas de alfabetización con la brigada Conrado Benítez en la Sierra Gavilán y Rancho Luna, ubicada en la actual provincia de Cienfuegos; posteriormente lo hace en la Ciénaga de Zapata y, al año siguiente, empieza a trabajar como dibujante de comics en el semanario Mella, donde Lázaro Fundora pone en sus manos por primera vez una guitarra. También en esos años conoce a Vicente Feliú.

Disco: Dias y Flores del Año 1975

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